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¡Hola, soy Nadia! y quiero ayudarte a transitar tu camino de vida.
¿Sabías que viniste al mundo a aprender a ser feliz por ti misma?. Y el camino para lograrlo es a través del autoconocimiento, haciendo ese viaje hacia tu interior y descubriendo quién eres.
Una vez que sabes quién eres puedes enfocarte en el siguiente paso, expresar tu mejor versión.
En este proceso de crecimiento personal descubrirás que aquello que te causa sufrimiento refleja algo que viniste a aprender, y que si no lo haces la vida se encargará de ponerlo frente a ti una y otra vez, transcenderlo será la única forma en la que alivies ese dolor y puedas vivir plena.
En mi blog te comparto herramientas y consejos para tomes aquellos que resuenen contigo y que aplicándolos puedas decidir qué tipo de vida quieres vivir y aprendas a bailarla a tu propio ritmo y melodía.

UN POCO SOBRE MI

Soy Nadia, originaria de Guayaquil, pero me considero una ciudadana del mundo.
Viví en Argentina desde el 2012, sin embargo decidí que había que cerrar ciclos y que el 2020 era un año de cambios así que inicié mi plan de mudanza. Me agrada la idea de poder vivir en diferentes países y conocer sus culturas y por supuesto su gente.
Por el tema de la pandemia no pude concretar mi viaje hacia ese nuevo destino, por lo que en el mientras tanto regresé a mi país, a pasar con mi familia, a esperar que las aguas calmen y a dejarme fluir, a no atarme a ningún plan fijo sino a aprender a hacer modificaciones en el camino.
Dicen que aquella persona que se fue de su país no es la misma persona que regresa, ¡menos mal!, imaginen que tras ocho años una regrese igualita, sin un solo gramo de crecimiento encima, terrible sería!.
Antes de contar todo lo que aprendí y crecí en mi estancia en Argentina prefiero ir un poco más atrás y decir en primer lugar por qué me fui.
Tuve varias motivaciones, una de ellas era estudiar una maestría en otro país, pero más que la razón de peso, la maestría fue el medio para poder irme. Detrás estaba la necesidad de encontrar paz, había vivido una situación personal dolorosa de la cual necesitaba sanar y sentía que no iba a lograrlo si me quedaba.
A esta situación se suma el hecho de que en cierta forma y en cierto punto a veces sentía que no formaba parte de aquí, y es algo que me es difícil de explicar, quizás era solo la vida empujándome mediante la incomodidad a seguir mi camino.
Soy una persona con bastante estructura y organizada, por lo que hago mis planes con mucho tiempo de anticipación y con bastante detalle, pero como todos sabemos las cosas no suelen salir como las planeamos.
Mi idea era hacer un préstamo para poder estudiar en Argentina, sin embargo esto no se dio, por lo que me enfrenté a una dura decisión: no viajar o arriesgarme a viajar con los ahorros que tenía e ir con la certeza de que conseguiría pronto un trabajo.
Fue uno de los mejores riesgos que he tomado en mi vida, soy muy creyente de que la determinación y la confianza genera en nosotros una energía que emanamos que hace que todo se de, a veces no de la forma que esperamos o queremos sino incluso mejor. Al final no me endeudé y sin embargo hice mi maestría y pude mantenerme sola todos estos años.
En mi travesía por Argentina tuve muchos maestros de vida, encontré esa conexión que me hacía sentir que ese era mi lugar, aprendí a amigarme con mi cuerpo, a honrarlo y a cuidarlo, me conocí y me reconocí, aumenté mi amor propio (y no fue con un camino de rosas, más bien bastante empedrado), aprendí a distinguir a qué personas quería tener en mi vida y a quienes no, sin sentir culpa, vergüenza o que me importase lo que pensaran de mi.
Vivía como el sistema me había dicho que tenía que vivir, con un trabajo estable, con los fines de semana libres, con un par de semanas de vacaciones al año y con algunos pasatiempos, sin embargo sentía que me faltaba algo, que yo tenía mucho más para aportar que tan solo mis conocimientos profesionales, pero no sabía cómo hacerlo y por supuesto también tenía miedo de salirme de esa estructura.
En esa búsqueda de mi crecimiento personal y espiritual la vida me puso enfrente a una gran maestra, con ella aprendí el poder que tienen las visualizaciones, cómo nuestra mente tiene el poder de crear nuestra realidad, a saber cómo gestionar las emociones, a vivir en abundancia y finalmente lo más importante a encontrar mi propósito de vida.

Mi propósito

La finalidad de mi propósito es dar y contribuir a los demás, por eso surge este proyecto, cuyo objetivo es poder compartir con ustedes un poco de lo que he ido aprendiendo, no para que lo tomes como ley de vida ni como una verdad absoluta, sino para que tomes aquello que consideres que puede servirte, para sembrar en ti quizás tu propio debate interno porque nunca habías pensado en un tema de la forma en la que yo te lo presento, para que te sientas acompañada en este pequeño laberinto que a veces la vida nos forma y el cual es necesario cruzar.
Te invito a que formemos una linda comunidad en la que podamos compartir experiencias, opiniones y visiones que te ayuden en tu desarrollo personal y mejoren aunque sea un poquito el mundo en el que vivimos.